Vacunas gatos

VACUNAS GATOS

Infórmese sobre las vacunas para los gatos

Una de las mejores cosas que puede hacer usted para que su gato tenga una vida larga y sana es asegurarse de que esté vacunado contra enfermedades infecciosas, comunes y serias.

La leche materna, rica en anticuerpos que combaten la enfermedad, proporcionará a los gatitos inmunidad durante las primeras semanas de vida. Sin embargo, después de este período es cuestión suya -con la ayuda y consejo de su veterinario- procurarles protección.

¿Cómo funcionan las vacunas?

Las vacunas contienen pequeñas cantidades de virus, bacterias y otros organismos causantes de enfermedades, alterados o "muertos". Al administrarse, estimulan el sistema inmunológico de su gato para producir células y proteínas -anticuerpos- que combatan la enfermedad y le protejan de la enfermedad.

¿Cuándo debo vacunar a mi gato?

Generalmente, la inmunidad que tiene un gatito al nacer sólo dura unas pocas semanas. Entonces será el momento de la vacunación. La primera vacunación se administra normalmente en tres dosis, la primera alrededor de las 6/8 semanas, la segunda unas 2 semanas después, terminando con la tercera un mes después sobre las 12 semanas de vida. Desde ahora, su gato necesitará un recordatorio anual de vacunas para el resto de su vida para mantener la protección. Un gato mayor con un historial desconocido de vacunas requerirá también tres dosis para iniciar el calendario de vacunación.

Desde luego, esto es solo una guía, su veterinario podrá determinar el programa exacto que le conviene a su gato.

¿Qué vacunas debe recibir mi gato?

Su gato debe estar protegido contra aquellas enfermedades que son las más comunes, altamente contagiosas, y que causan enfermedades graves o la muerte.

Se trata de enfermedades tales como la panleucopaenia felina, la leucemia felina y la gripe felina. La gripe felina es un síndrome que puede ser causado tanto por el herpesvirus como por el calicivirus. La vacuna de la Clamidiosis Felina o la Bordetella Bronchiseptica (otra causa potencial de gripe felina) puede ser también recomendable, según la evaluación del veterinario de los riesgos que aportan factores tales como la edad de su gato, su entorno o su estilo de vida.

Si su gato viaja al extranjero será necesaria la vacuna antirrabica, y probablemente habrá que suministrársela muchos meses antes del viaje a algunos países, como Australia. Actualmente la vacunación antirrábica es obligatoria para los gatos en Cantabria.º

¿De qué puedo vacunar a mi gato?

Herpesvirus Felino

Igual que con el resfriado humano común, el virus que causa esta infección del tracto respiratorio superior (gripe felina) se transmite fácilmente de un gato a otro, así que la vacuna es estrictamente necesaria si su gato va a entrar en contacto con otros gatos. Sus síntomas pueden manifestarse en forma de fiebre, pérdida de apetito, estornudos, secreciones nasales y oculares y tos.

Los gatitos jóvenes son particularmente vulnerables, pero esta enfermedad puede ser peligrosa para cualquier gato no protegido, ya que el tratamiento eficaz es muy limitado. Incluso si el gato se recupera, seguirá siendo portador y en algunos casos tendrá problemas recurrentes de salud de por vida, particularmente en los ojos.

Calicivirus Felino

Este virus es otra causa importante de la infección del tracto respiratorio superior (gripe felina) en gatos. Muy extendida y altamente contagiosa, sus signos son variables y pueden incluir síntomas respiratorios como conjuntivitis y estornudos, aunque a veces se pueden producir fiebre, úlceras en la lengua y ocasionalmente una cierta cojera sin que haya al mismo tiempo síntomas respiratorios. La enfermedad puede ser leve o grave, dependiendo de la cepa del virus. En este caso también el tratamiento de la enfermedad puede ser difícil.

Incluso aunque se produzca la recuperación, un gato que haya tenido la enfermedad puede continuar infectando a otros animales durante un período considerable de semanas o meses, y a veces durante toda la vida, así como experimentar estornudos crónicos y ojos acuosos. Algunos gatos expuestos a este virus desarrollan enfermedades en las encías de por vida, que en algunos casos llegan a ser tan graves que requerirán la extirpación de casi todos los dientes, ya que no es fácil de tratar. Por tanto, la vacunación es tremendamente importante para evitar contraer la infección.

Panleucopaenia Felina

Esta potencialmente fatal enfermedad está causada por un virus tan resistente que puede sobrevivir durante un año o más fuera del cuerpo del gato, por sí solo, en la atmósfera. Los síntomas incluyen algunos como la apatía, diarrea, vómitos, deshidratación severa y fiebre, como el parvovirus en perros.

Algunas vacunas de Panleucopenia Felina protegen también a los gatos de contraer la versión canina, conocida como parvovirus canino. Aunque este no causa los mismos horribles síntomas en gatos, un gato que no esté protegido contra el virus de la panleucopenia felina transmitirá el virus en sus heces y puede pasarlo a perros no vacunados, lo que puede matarlos. Por tanto es muy importante proteger a su gato de esta enfermedad porque evitará que los perros contraigan el parvovirus.

Afortunadamente, la vacuna es muy eficaz para prevenir la enfermedad, ya que el tratamiento es muy difícil, e incluso aunque se produzca una recuperación durante un período de varias semanas, un gato que se haya repuesto puede todavía contagiar la enfermedad a otros animales no vacunados.

Leucemia Felina (LF)

La infección con el virus de la Leucemia Felina puede provocar una multitud de problemas de salud; desde anemia a ciertos tipos de cáncer o dolencias secundarias causadas por un sistema inmune deficiente. Para complicarlo todo aún más, estas dolencias quizá no se muestren hasta mucho tiempo después de la infección. Tras la exposición inicial al virus, un gato quizá no muestre signos de su presencia durante meses, o incluso años, y durante este tiempo puede infectar otros gatos a través de la transmisión del virus en la saliva, por ejemplo al compartir la comida y el agua o al morderse.

Si su gato no está protegido y le preocupa que pueda estar contagiado, existen tests para determinar si ha habido infección. Para asegurarse de que su gato está protegido contra esta enfermedad potencialmente fatal que se transmite fácilmente por medio de gatos infectados, se recomienda la vacunación para todos aquellos gatos que salen al exterior, aunque solo sea al jardín.

¿Qué otras vacunas puede necesitar mi gato?

Después de evaluar la situación particular y los factores de riesgo de su gato, su veterinario puede recomendar también vacunas contra otras enfermedades infecciosas.

Clamidiosis Felina

Esta enfermedad bacteriana es la causa más común de conjuntivitis en gatos. Es muy contagiosa, especialmente en gatitos jóvenes en grupo, y la tasa de infección puede ser muy alta en tales circunstancias. Provoca una infección local de las membranas mucosas de los ojos, pero también puede causar síntomas respiratorios leves. La Clamidiosis se puede transmitir al ser humano por contacto directo y causar conjuntivitis, aunque es algo que sucede raramente.

El tratamiento exige un largo período de suministro de los antibióticos apropiados, por tanto lo mejor es la vacunación para la prevención en gatos en riesgo.

Rabia

Esta enfermedad viral incurable afecta al sistema nervioso central de casi todos los mamíferos, incluso los humanos si son infectados. Se propaga a través del contacto con la saliva de animales infectados, por mordiscos o heridas.

Uno de los requerimientos legales es que todos los gatos, perros y hurones estén vacunados contra la rabia si van a viajar al extranjero.

¿Es la vacuna eficaz?

Como cualquier otro tratamiento o actuación quirúrgica, las vacunas no pueden garantizar al 100% la protección contra la enfermedad. Sin embargo, utilizadas junto con una buena nutrición y buenas condiciones higiénicas, son claramente la mejor defensa de su mascota contra las enfermedades infecciosas comunes y graves.

Además, cuando considera lo que le puede costar el tratamiento de una enfermedad grave en dinero y en preocupaciones, así como el sufrimiento de su querido gato, la conclusión es que la vacunación es extremadamente conveniente.