Enfermedades frecuentes

Enfermedades frecuentes en Gatos

Aprender a reconocer cuando su gato no se encuentra bien y estar atento a los signos y síntomas que puedan indicar el principio de una enfermedad, son ambos asuntos vitales para mantener a su gato en perfectas condiciones de salud.

Saber cuándo hay que llamar a su veterinario para que le aconseje o le proporcione tratamiento puede también ayudar a salvar la vida de su gato en una emergencia. Su veterinario también podrá aconsejarle sobre cómo las vacunas y los chequeos regulares pueden proteger a su mascota contra enfermedades potencialmente fatales. Entre las señales de enfermedades y de situaciones peligrosas que hay que tener en la mente están las siguientes:

Panleukopenia

Es una enfermedad viral altamente contagiosa en los gatos a menudo llamada moquillo canino, que suele ser fatal en gatos jóvenes. La gripe del gato tiene como origen al Calcivirus Felino y el Virus del Herpes Felino, y ambos causan infecciones en el tracto respiratorio superior de los gatos. La Clamidofilia Felina (antes llamada Clamidia) causa conjuntivitis con enrojecimiento y supuración, y se trata normalmente con antibióticos. El virus de la leucemia felina (VLF) puede llegar a desactivar el sistema inmunológico y causa una serie de enfermedades graves en los gatos más vulnerables.

Eche un vistazo abajo para ver con más detalle cómo identificar algunas de las enfermedades más comunes en los gatos.

BORDETELLA BRONCHISEPTIA

¿Qué es Bordetella Bronchiseptia?

Si alguna vez lleva a su gato a un albergue para gatos, es especialmente importante que se asegure de que goza de toda la protección que las vacunas le proporcionan contra los riesgos para su salud. La gripe felina es uno de los mayores peligros que existen en los albergues, y las últimas investigaciones apuntan a que una bacteria llamada Bordetella Bronchiseptica es la responsable de algunas de estas epidemias. Se trata de una enfermedad altamente contagiosa del tracto respiratorio del felino y se produce cuando los gatos están en contacto estrecho entre sí.

Infecciones Bacterianas en los gatos

La Bordetella Bronschiseptica (BB) es una bacteria estrechamente relacionada con la Bordetella Pertussis, la causa de la tosferina en el hombre. Puede causar problemas, ya sea cuando aparezca en combinación con la infección causada en el gato por los virus de la gripe (herpesvirus felino o calicivirus felino) o puede provocar la enfermedad por sí sola. Por tanto, puede calificarse como un patógeno primario en la enfermedad del tracto respiratorio superior del felino (ETRSF).

¿Está mi gato en riesgo de infectarse con Bordetella Bronchiseptia?

Hay quien es de la opinión de que la bacteria Bordetella se asocia más a menudo con los perros, y que es la causa principal de la tos de la perrera. Sin embargo, gatos en hogares con más de tres gatos, o en albergues, lugares de cría y asilos están especialmente en riesgo de enfermedades a causa de este organismo altamente infeccioso. También se ha visto que esta enfermedad se puede transmitir de perros a gatos y viceversa.

Las infecciones por Bordetella pueden ser extremadamente graves para gatitos pequeños, provocando graves dificultades respiratorias y una muerte rápida. No es raro oír que se ha perdido una camada entera de gatitos por esta infección.

¿Cómo se transmite la Bordetella Bronchiseptia en los gatos?

La bacteria se transmite por medio de la saliva y las secreciones respiratorias a través del contacto con un gato infectado, por ejemplo al lamerse el uno al otro, o por un entorno contaminado, por ejemplo compartiendo contenedores de agua o comida, ya que la bacteria puede sobrevivir en una infección de las vías respiratorias a través de la tos o los estornudos. Además, a causa del estrés de la maternidad, una madre puede a menudo albergar la bacteria, poniendo en riesgo a sus crías.

¿Cuáles son los síntomas de la Bordetella Bronchiseptia?

Los síntomas incluyen estornudos, sorberse la nariz, mocos, glándulas inflamadas, depresión y fiebre.

También puede ocurrir la tos en algunos gatos, pero no es tan común como en la misma infección en los gatos. En felinos muy jóvenes y débiles, la enfermedad puede ser muy seria, y acabar en una muerte rápida.

Evite que su gato se contagie con la Bordetella Bronchiseptia

Existe ahora un régimen de vacunación muy bueno que incluye un programa de prevención de la gripe felina más amplio, y se recomienda que usted considere estas opciones si tiene unos cuantos gatos o va a llevar a su gato a un albergue.

La vacuna ofrece inmunidad contra la Bordetella Bronchiseptica durante 12 meses completos. Esto significa que, incluso aunque deje a su gato en el albergue más de una vez durante un año, sólo requiere una única vacuna. Se trata literalmente de unas pocas gotas de vacuna que se introducen en el orificio nasal, y su gato estará protegido a las 72 horas. Lo ideal es que su gato sea vacunado al menos dos semanas antes de su llegada al albergue.

¿Cuál es el tratamiento contra la Bordetella Bronchiseptica?

Si tiene más de un gato en la casa, el gato infectado debe aislarse de los demás y mantenerlo siempre dentro de casa. No olvide que esta bacteria es altamente contagiosa y se puede propagar con gran rapidez.

Se sabe que la Bordetella Bronchiseptica puede infectar también a los humanos, especialmente aquellos con un sistema inmune que no funciona adecuadamente, por lo tanto asegúrese siempre de que lleva guantes desdechables cuando toque a su gato y sus pertenencias, y lávese las manos inmediatamente después de quitárselos para evitar la contaminación.

Retire cualquier secreción de los ojos y nariz de su gato utilizando un algodón caliente.

Estimule a su gato a que coma alimentos "mojados", ligeramente calentados, para que sean más sabrosos.

Lave los contenedores de comida, la cama y los areneros diariamente

Es posible que sean necesarios antibióticos en los casos que los síntomas sean más graves.

GRIPE FELINA

¿Qué es la gripe felina?

La gripe felina sigue siendo relativamente común a pesar de la importante contribución de la vacunas. Esta enfermedad puede variar en su gravedad, pero los gatitos jóvenes están especialmente en riesgo, y se sabe de casos en los que toda una camada muere al poco tiempo de contraerla.

¿Qué gatos están en riesgo de contraer la gripe felina?

La gripe felina aparece más comúnmente en situaciones en las que los gatos viven en grupos grandes, como criaderos, asilos y colonias de gatos salvajes, aunque también puede aparecer en gatos mascota que viven en los hogares.

Los gatos más vulnerables a la enfermedad son los que no están vacunados, gatitos jóvenes, gatos mayores y gatos que, por cualquier razón, son inmunodeprimidos.

¿Cuáles son los síntomas de la gripe felina?

Los síntomas incluyen estornudos, secreción nasal, conjuntivitis (inflamación en los ojos), secreción ocular, falta de apetito, cojeo de una pata que puede cambiar a otra, fiebre y depresión.

En ocasiones, se pueden producir úlceras en la boca y los ojos y un exceso de salivación. Los gatos muy jóvenes, muy viejos o inmunodeprimidos son más propensos a desarrollar la enfermedad en su versión más grave y probablemente morir como resultado de ella.

¿Cuál es la causa de la gripe felina?

A pesar de su nombre, las causas de la gripe felina no tienen relación con las de la gripe humana. Mientras que la gripe humana está causada por un sólo virus, la gripe felina es un síndrome: los signos de la enfermedad pueden tener su origen en uno o más agentes infecciosos distintos (patógenos).

Hay tres patógenos primarios conocidos capaces de causar la gripe felina por sí solos. Se trata de el herpesvirus felino (HVF), el calicivirus felino (CVF) y la bacteria Bordetella Bronchiseptica. Los problemas de enfermedades respiratorias que aparezcan en un hogar o en un criadero o albergue pueden incluir uno o más de estos agentes infecciosos.

¿Qué es el herpesvirus felino (HVF)?

Aunque la mayoría de los gatos infectados se recuperan completamente del herpesvirus felino, a menudo les cuesta varias semanas, y algunos sufren secuelas permanentes de la infección, tales como problemas oculares recurrentes y rinitis crónica (inflamación de la nariz). Los gatos con rinitis crónica se encuentran bien, pero tienen secreciones nasales persistentes. Infecciones bacterianas secundarias o tejidos dañados pueden causar conjuntivitis, sinusitis y bronquitis crónicas (inflamación de los ojos, cavidad nasal y vías respiratorias).

El tratamiento antibiótico normalmente produce solo un alivio temporal de estos síntomas, ya que el culpable es un virus y no una bacteria.

Los portadores del herpes pueden terminar desarrollando una gripe felina (signos clínicos y diseminación viral) tras acontecimientos potencialmente estresantes, como estancias en albergues felinos, muchos meses después de haber contraído la enfermedad.

¿Qué es el calcivirus felino (CVF)?

La infección por Calcivirus Felino (FCV) es la causante normalmente de una forma más benigna de gripe felina, con menor secreción nasal. A menudo las úlceras bucales son el único síntoma de infección en casos de FCV. Las úlceras pueden aparecer en la lengua, en el paladar o en la nariz. Algunas cepas de FCV causan cojera y fiebre en gatitos jóvenes. Los gatos infectados se recuperan en unos pocos días, aunque es posible que necesiten analgésicos.

Los gatos que tienen FCV lo seguirán teniendo continuamente, y la mayoría se convierten al final en portadores, pero algunos están continuamente infectados, lo cual a veces se asocia con la inflamación bucal (gingivostomatitis).

¿Qué es Bordetella bronchiseptica (BB)?

La infección bacteriana se conoce más comúnmente como la causa más importante de la traqueobronquitis infecciosa canina (tos de las perreras). Sin embargo, esta bacteria también produce señales respiratorias en gatos que pueden ser difíciles de distinguir de la gripe felina causada por infección vírica. La Bordetella puede ser especialmente grave para los gatitos jóvenes, y en ocasiones camadas enteras mueren por esta infección.

Los gatos que se recuperan de la gripe felina no consiguen a menudo eliminar completamente el virus o la bacteria de su cuerpo, y algunos se convierten en portadores, pudiendo transmitir la enfermedad a otros gatos durante años.

PANLEUCOPENIA

¿Qué es la panleucopaenia felina?

La panleucopaenia felina es una enfermedad muy seria para los gatos, que trae consigo una alta tasa de mortalidad, especialmente en gatitos jóvenes. El virus es muy similar al que causa el parvovirus en perros, y efectivamente se ha sabido que cepas recientes de parvovirus canino han infectado también a gatos. Sin embargo, por regla general no provoca en ellos la enfermedad, mientras que en perros tiene consecuencias potencialmente fatales.

¿Quién está en riesgo de contraer Panleucopaenia Felina?

Todo animal que no esté vacunado está en riesgo de contraer la enfermedad, pero los gatitos jóvenes son particularmente vulnerables.

¿Cómo se propaga la Panleucopaenia felina?

Los gatos infectados pasan el virus en su orina y heces durante un máximo de 6 meses. El virus persiste en el entorno durante períodos largos de varios meses o incluso años, y es resistente a muchos productos de limpieza y desinfectantes. Por estas razones, el contacto con un entorno contaminado es la causa más probable de infección. Los gatitos pueden verse afectados también dentro del útero materno por los virus que pasan a través de la placenta desde su madre, si ella se contagia mientras está preñada.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la Panleucopaenia?

La Panleucopaenia causa vómitos severos, anorexia y fiebre. A veces la enfrermedad progresa tan rápidamente que el gatito puede morir antes siquiera de que su amo empiece a ver síntomas.

La enfermedad puede confundirse inicialmente con cuerpos extraños adheridos a los intestinos o al envenenamiento. Los gatitos se deterioran rápidamente porque una vez que dejan de comer y beber, se deshidratan totalmente.

Los gatos más viejos tienden a mostrar signos menos graves y, si las gatas se infectan mientras están preñadas, a menudo no muestran signos de la enfermedad. Sin embargo, los gatitos no nacidos pueden estar infectados dentro del útero materno y esto puede provocar su muerte en él o dañar su cerebro en desarrollo.

¿Cuál es el tratamiento de la Panleucopaenia?

El tratamiento de los gatos con Panleucopaenia incluye a menudo fluidos intravenosos y antibióticos. Sin unos cuidados intensivos, muchos gatos pueden morir por los efectos de la enfermedad.

¿Cuáles son los índices de recuperación de la Panleucopaenia?

Los gatos que sobreviven más de cinco días sin desarrollar complicaciones tienen mejores perspectivas de recuperación, aunque frecuentemente tienen que pasar varias semanas para que esto ocurra. Si un gato se recupera de panleucopaenia, es poco probable que contraiga nuevamente la enfermedad.

¿Cómo puedo evitar que mi gato contraiga Panleucopaenia?

La mayoría de las vacunas de gato en el mercado británico incluyen la de la Panleucopaenia, y se recomiendan para todos los gatos como parte de su atención médica regular.

Se requieren revacunaciones para mantener la inmunidad, y es particularmente importante que las hembras estén al día antes de un embarazo planificado.

LEUCEMIA FELINA

¿Qué es leucemia felina?

El virus de la leucemia felina (LF) está asociado a la aparición de tumores y anemia en gatos, pero también produce otras enfermedades al afectar el sistema inmunitario del animal.

Hace que el gato sea susceptible a otros problemas, que pueden ser incluso aún más serios, ya que el gato no puede combatir la enfermedad de forma efectiva. Esto se parece a los problemas que vemos en humanos con el virus del SIDA y en gatos con el Virus de Inmunodeficiencia Felina (VIF).

¿Está mi gato en riesgo de contraer LF?

El virus del LF no puede sobrevivir mucho tiempo en el entorno, así que la propagación de la infección entre gatos tiene que ser a causa de un contacto cercano prolongado. Por tanto, la infección puede ser común en entornos donde hay gran cantidad de gatos o donde estos salen al exterior y se pelean con otros gatos. Se estima que actualmente un 1/2% de los gatos en este país están infectados con el LF.

En hogares con varios gatos donde el LF es endémico, hasta un 30% de los animales pueden estar infectados. Gatos jóvenes y particularmente los muy jóvenes son especialmente vulnerables a esta infección.

A medida en que los gatos envejecen disminuye su vulnerabilidad a la infección. Aún así, se recomienda también la vacunación en gatos mayores si se considera que están en riesgo.

¿Cómo se propaga el LF?

El virus LF se propaga principalmente a través de la saliva de un gato infectado al compartir, por ejemplo, comederos o rituales de limpieza. Además, la infección puede estar también causada por mordeduras o por contacto con orina y heces que contengan el virus.

También puede pasar de una madre a sus crías, ya sea en el útero o después del nacimiento, a través de la leche infectada.

La mayoría de los gatos se contagian al entrar el virus a través de la nariz o la boca.

En dichos lugares, el virus se multiplica antes de extenderse a través de los vasos sanguíneos al resto del cuerpo y, en particular, a la médula.

No todos los gatos que se han expuesto al virus se contagian. Si el animal consigue eliminar el virus será durante los estadios iniciales (4-12 semanas) de la infección. Una vez que se produce infección en la médula, el gato permanece infectado el resto de su vida.

Signos y síntomas del LF

Los síntomas del LF tardan a veces meses o años en manifestarse, por lo que los gatos infectados pueden parecer totalmente normales y sanos durante mucho tiempo. Los primeros signos de infección pueden ser vagos y no específicos, dada la gran cantidad de problemas que acarrea la infección por LF. Quizá el gato tenga dificultades para recuperarse de infecciones menores, estar indispuesto y tener poco apetito durante algún tiempo o desarrollar problemas crónicos o recurrentes como la diarrea.

Si los tumores se desarrollan, los signos visibles dependerán del lugar en el que se localicen; hay varios lugares que pueden ser afectados, como el pecho, riñones, intestinos y la columna vertebral. Al ser afectada la médula espinal, desciende la capacidad de los gatos para producir glóbulos rojos, que llevan el oxígeno por todo el cuerpo, y aparece la anemia, manifestándose en encías pálidas y apatía a causa de la falta de oxígeno.

¿Cómo se trata la LF?

No hay tratamiento para eliminar la infección por LF, aunque ahora se utiliza interferon en un intento de eliminar la enfermedad en algunos casos. Por tanto, el tratamiento debe tener como objetivo el mantenimiento de la calidad de vida y la gestión de los efectos de la infección, como la inmunodepresión, la anemia y el cáncer.

¿Cómo puedo prevenir que mi gato contraiga el LF?

Existen varias vacunas en el mercado para proteger su gato del LF. Las vacunas ayudan a que los gatos se contagien continuamente contribuyendo a estimular una respuesta inmunológica efectiva.

Por desgracia, ninguna vacuna es eficaz al 100% para proteger de la infección. Se recomienda la vacunación en situaciones en que los gatos estén en riesgo o expuestos al virus. Esto incluye gatos que salen al exterior y aquéllos que están en contacto con animales potencialmente infectados.

CLAMIDIOSIS FELINA

¿Qué es la Clamidiosis Felina?

La Clamidiosis Felina (antes conocida como Clamidia) causa principalmente conjuntivitis en el gato. La conjuntivitis puede definirse como una inflamación de las delicadas membranas o conjuntivas que cubren la superficie interior de los párpados y sobre la parte blanca del ojo (la esclerótica). Sin embargo, este organismo infeccioso no es responsable de toda la serie de signos asociados con la gripe felina.

¿Puede contraer mi gato Clamidiosis Felina?

La infección es relativamente común en gatos, con hasta un 30% de casos de conjuntivitis crónica causada por este organismo. Aunque puede infectar a gatos de todas las edades, se ve sobre todo en gatitos jóvenes (5-12 semanas de vida), con infección recurrente o persistente.

¿Cómo se extiende la Clamidiosis Felina?

Las Clamidias son muy frágiles, y no pueden sobrevivir durante un período largo en el medioambiente. Por tanto, la infección se produce sobre todo a través del contacto directo, y la enfermedad aparece más comúnmente donde conviven grandes grupos de gatos, como hogares con varios animales, criaderos y albergues.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la Clamidiosis Felina?

Los síntomas clínicos se desarrollan normalmente a los pocos días de producirse la infección, empezando por secreciones acuosas de uno o los dos ojos. Debido a las molestias, puede que los gatos afectados mantengan los ojos parcialmente cerrados.

A medida que la enfermedad progresa, aparece una hinchazón y enrojecimiento severos de la conjuntiva, y la secreción pasa de acuosa a más densa y amarilla. También puede provocar estornudos y secreción nasal en algunos casos con fiebre moderada, todo ello genera en el animal una cierta apatía.

Si no se trata, la conjuntivitis puede a menudo persistir de 6 a 8 semanas o incluso más, y los gatos albergan el organismo durante muchos meses.

¿Cuál es el tratamiento para gatos con Clamidiosis?

Las infecciones de Clamidia responden bien a una serie de diferentes antibióticos. Se recomienda normalmente terapia tópica con gotas o ungüentos para los ojos, pero esto debe combinarse con terapia sistémica (oral), ya que el organismo puede estar presente en otros lugares además de los ojos. Si es difícil administrar las gotas, las infecciones también responden bien solamente con terapia oral.

Generalmente, se recomienda el tratamiento para un período de 4 semanas, y todos los gatos en el hogar deben ser tratados (muestren síntomas clínicos o no).

¿Cómo evito que mi gato contraiga Clamidiosis?

Existen vacunas para proteger a los gatos de la conjuntivitis. No siempre evitan la infección, pero ciertamente son eficaces en la prevención de la enfermedad clínica severa. Se recomienda su uso en situaciones de alto riesgo, pero no debe ser parte del régimen estándar de vacunación.

¿Puede mi gato contagiarme de Clamidia?

Los humanos pueden contagiarse con Clamidia, pero el organismo que infecta a los gatos, el Clamidia Felis, está altamente adaptado a esta especie. Ha habido uno o dos casos que sugerían que se había producido una conjuntivitis humana tras un contacto con un gato que tenía el virus, pero el riesgo parece ser extremadamente bajo.

Se recomiendan precauciones en la higiene rutinaria cuando se trata con gatos infectados (lavarse las manos tras acariciarles o darles medicación y evitar contacto estrecho hasta que la infección haya desaparecido).

VACUNAS

Infórmese sobre las vacunas para los gatos

Una de las mejores cosas que puede hacer usted para que su gato tenga una vida larga y sana es asegurarse de que esté vacunado contra enfermedades infecciosas, comunes y serias.

La leche materna, rica en anticuerpos que combaten la enfermedad, proporcionará a los gatitos inmunidad durante las primeras semanas de vida. Sin embargo, después de este período es cuestión suya -con la ayuda y consejo de su veterinario- procurarles protección.

¿Cómo funcionan las vacunas?

Las vacunas contienen pequeñas cantidades de virus, bacterias y otros organismos causantes de enfermedades, alterados o "muertos". Al administrarse, estimulan el sistema inmunológico de su gato para producir células y proteínas -anticuerpos- que combatan la enfermedad y le protejan de la enfermedad.

¿Cuándo debo vacunar a mi gato?

Generalmente, la inmunidad que tiene un gatito al nacer sólo dura unas pocas semanas. Entonces será el momento de la vacunación. La primera vacunación se administra normalmente en tres dosis, la primera alrededor de las 6/8 semanas, la segunda unas 2 semanas después, terminando con la tercera un mes después sobre las 12 semanas de vida. Desde ahora, su gato necesitará un recordatorio anual de vacunas para el resto de su vida para mantener la protección. Un gato mayor con un historial desconocido de vacunas requerirá también tres dosis para iniciar el calendario de vacunación.

Desde luego, esto es solo una guía, su veterinario podrá determinar el programa exacto que le conviene a su gato.

¿Qué vacunas debe recibir mi gato?

Su gato debe estar protegido contra aquellas enfermedades que son las más comunes, altamente contagiosas, y que causan enfermedades graves o la muerte.

Se trata de enfermedades tales como la panleucopaenia felina, la leucemia felina y la gripe felina. La gripe felina es un síndrome que puede ser causado tanto por el herpesvirus como por el calicivirus. La vacuna de la Clamidiosis Felina o la Bordetella Bronchiseptica (otra causa potencial de gripe felina) puede ser también recomendable, según la evaluación del veterinario de los riesgos que aportan factores tales como la edad de su gato, su entorno o su estilo de vida.

Si su gato viaja al extranjero será necesaria la vacuna antirrabica, y probablemente habrá que suministrársela muchos meses antes del viaje a algunos países, como Australia.

¿De qué puedo vacunar a mi gato?

Herpesvirus Felino

Igual que con el resfriado humano común, el virus que causa esta infección del tracto respiratorio superior (gripe felina) se transmite fácilmente de un gato a otro, así que la vacuna es estrictamente necesaria si su gato va a entrar en contacto con otros gatos. Sus síntomas pueden manifestarse en forma de fiebre, pérdida de apetito, estornudos, secreciones nasales y oculares y tos.

Los gatitos jóvenes son particularmente vulnerables, pero esta enfermedad puede ser peligrosa para cualquier gato no protegido, ya que el tratamiento eficaz es muy limitado. Incluso si el gato se recupera, seguirá siendo portador y en algunos casos tendrá problemas recurrentes de salud de por vida, particularmente en los ojos.

Calicivirus Felino

Este virus es otra causa importante de la infección del tracto respiratorio superior (gripe felina) en gatos. Muy extendida y altamente contagiosa, sus signos son variables y pueden incluir síntomas respiratorios como conjuntivitis y estornudos, aunque a veces se pueden producir fiebre, úlceras en la lengua y ocasionalmente una cierta cojera sin que haya al mismo tiempo síntomas respiratorios. La enfermedad puede ser leve o grave, dependiendo de la cepa del virus. En este caso también el tratamiento de la enfermedad puede ser difícil.

Incluso aunque se produzca la recuperación, un gato que haya tenido la enfermedad puede continuar infectando a otros animales durante un período considerable de semanas o meses, y a veces durante toda la vida, así como experimentar estornudos crónicos y ojos acuosos. Algunos gatos expuestos a este virus desarrollan enfermedades en las encías de por vida, que en algunos casos llegan a ser tan graves que requerirán la extirpación de casi todos los dientes, ya que no es fácil de tratar. Por tanto, la vacunación es tremendamente importante para evitar contraer la infección.

Panleucopaenia Felina

Esta potencialmente fatal enfermedad está causada por un virus tan resistente que puede sobrevivir durante un año o más fuera del cuerpo del gato, por sí solo, en la atmósfera. Los síntomas incluyen algunos como la apatía, diarrea, vómitos, deshidratación severa y fiebre, como el parvovirus en perros.

Algunas vacunas de Panleucopenia Felina protegen también a los gatos de contraer la versión canina, conocida como parvovirus canino. Aunque este no causa los mismos horribles síntomas en gatos, un gato que no esté protegido contra el virus de la panleucopenia felina transmitirá el virus en sus heces y puede pasarlo a perros no vacunados, lo que puede matarlos. Por tanto es muy importante proteger a su gato de esta enfermedad porque evitará que los perros contraigan el parvovirus.

Afortunadamente, la vacuna es muy eficaz para prevenir la enfermedad, ya que el tratamiento es muy difícil, e incluso aunque se produzca una recuperación durante un período de varias semanas, un gato que se haya repuesto puede todavía contagiar la enfermedad a otros animales no vacunados.

Leucemia Felina (LF)

La infección con el virus de la Leucemia Felina puede provocar una multitud de problemas de salud; desde anemia a ciertos tipos de cáncer o dolencias secundarias causadas por un sistema inmune deficiente. Para complicarlo todo aún más, estas dolencias quizá no se muestren hasta mucho tiempo después de la infección. Tras la exposición inicial al virus, un gato quizá no muestre signos de su presencia durante meses, o incluso años, y durante este tiempo puede infectar otros gatos a través de la transmisión del virus en la saliva, por ejemplo al compartir la comida y el agua o al morderse.

Si su gato no está protegido y le preocupa que pueda estar contagiado, existen tests para determinar si ha habido infección. Para asegurarse de que su gato está protegido contra esta enfermedad potencialmente fatal que se transmite fácilmente por medio de gatos infectados, se recomienda la vacunación para todos aquellos gatos que salen al exterior, aunque solo sea al jardín.

¿Qué otras vacunas puede necesitar mi gato?

Después de evaluar la situación particular y los factores de riesgo de su gato, su veterinario puede recomendar también vacunas contra otras enfermedades infecciosas.

Clamidiosis Felina

Esta enfermedad bacteriana es la causa más común de conjuntivitis en gatos. Es muy contagiosa, especialmente en gatitos jóvenes en grupo, y la tasa de infección puede ser muy alta en tales circunstancias. Provoca una infección local de las membranas mucosas de los ojos, pero también puede causar síntomas respiratorios leves. La Clamidiosis se puede transmitir al ser humano por contacto directo y causar conjuntivitis, aunque es algo que sucede raramente.

El tratamiento exige un largo período de suministro de los antibióticos apropiados, por tanto lo mejor es la vacunación para la prevención en gatos en riesgo.

Rabia

Esta enfermedad viral incurable afecta al sistema nervioso central de casi todos los mamíferos, incluso los humanos si son infectados. Se propaga a través del contacto con la saliva de animales infectados, por mordiscos o heridas.

Uno de los requerimientos legales es que todos los gatos, perros y hurones estén vacunados contra la rabia si van a viajar al extranjero.

¿Es la vacuna eficaz?

Como cualquier otro tratamiento o actuación quirúrgica, las vacunas no pueden garantizar al 100% la protección contra la enfermedad. Sin embargo, utilizadas junto con una buena nutrición y buenas condiciones higiénicas, son claramente la mejor defensa de su mascota contra las enfermedades infecciosas comunes y graves.

Además, cuando considera lo que le puede costar el tratamiento de una enfermedad grave en dinero y en preocupaciones, así como el sufrimiento de su querido gato, la conclusión es que la vacunación es extremadamente conveniente.

Finalmente, cuando considera la cantidad de dinero, preocupaciones y dolor que NO vacunar a su gato le puede costar a usted y al animal, y que incluso pueden causar su muerte, la única opción sensible es darle la mejor protección posible a través de la vacunación.